Propuestas para reformar la Democracia: I Separación de poderes

Mié, 20/02/2019

Separación de PoderesEs universalmente aceptado que la democracia es el mejor sistema de gobierno posible, todos los países desarrollados enarbolan con orgullo la bandera de la democracia y sin embargo la democracia tal y como la practicamos está llena de defectos, es mejorable. Nosotros tenemos algunas propuestas al respecto.

Los elementos básicos que definen a una democracia moderna son los siguientes:

  1. La democracia está regulada por una constitución que define los derechos y los deberes básicos de los ciudadanos, las funciones del estado y los procedimientos de decisiones en la política.
  2. Establece la separación de poderes entre el parlamento, el gobierno y los tribunales (legislativo, ejecutivo y judicial)
  3. Se trata de un sistema que otorga la oportunidad de organizarse y participar plenamente en la vida política, económica y cultural de un país, garantizando la libertad de expresión y culto.
  4. La democracia descansa en el concepto de representatividad. El voto libre y secreto es el mecanismo que asegura la representación del conjunto de los ciudadanos en manos de un grupo relativamente reducido de individuos
  5. La democracia debe respetar los derechos humanos básicos.

Alrededor de esas definiciones básicas giran nuestras propuestas de cambio, para muchas de ellas se hace preciso cambiar el marco constitucional. En esta serie de artículos, hablaremos de nuestras propuestas para reformar la democracia, blindarla contra la corrupción y el nepotismo, a la vez que la hacemos más cercana a la gente de a pie. Nuestros ejes fundamentales pasan por profundizar en la división de poderes, prácticamente inexistente hoy en día, establecer medidas radicales contra la corrupción, tanto legislativas como orgánicas, pedimos la creación de una policía judicial que no sea dependiente del ejecutivo, abogamos por realizar cambios en el sistema electoral español, bajando barreras electorales, exigiendo listas abiertas, facilitando el uso de las ILPs (iniciativas legislativas populares), entre otras medidas, y por último, pero no menos importante, exigir el respeto a los derechos humanos fundamentales, y esto pasa por modificar la LIVG para transformarla en una ley de violencia intrafamiliar que proteja a todos los miembros de la familia por igual. Iremos desgranando nuestras propuestas de reforma en sucesivos artículos para nuestra web.

La división de poderes en la actual Constitución Española:

Respecto a la separación de poderes, nuestra constitución establece unos mecanismos de elección de los órganos judiciales que dependen directamente del poder legislativo, lo cual convierte a esa división en papel mojado. Existen tres órganos decisivos en cuanto a la independencia judicial se refiere: El Tribunal Constitucional, el Consejo General del poder Judicial y la Fiscalía General del Estado. Así mismo, la estructura orgánica de la actual policía judicial también debe ser tenida en cuenta a la hora de ahondar en la independencia del poder judicial. Vayamos por partes, la situación actual es la siguiente:

El Tribunal Constitucional

El art. 159 establece que el Tribunal Constitucional se compone de 12 miembros nombrados por el Rey; 4 a propuesta del Congreso (por mayoría de 3/5), 4 a propuesta del Senado (por idéntica mayoría), 2 a propuesta de CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) y dos a propuesta del Gobierno.

El Consejo General del Poder Judicial

El art. 122.3 de la Constitución establece que l Consejo General del Poder Judicial estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un periodo de cinco años. De estos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión. 
Hasta 1985 se daba la autoridad para elegir a los doce miembros de designación no parlamentaria a Jueces y Magistrados. Pero tras la Ley Orgánica 6/1985 del Poder Judicial, estos doce miembros pasan a ser elegidos por el Congreso de los Diputados y el Senado.

EL FISCAL GENERAL DEL ESTADO

El art. 124.4 de la C.E. establece la manera de designar al Fiscal General del Estado que será nombrado por el Rey, a propuesta del Gobierno, oído el Consejo General del Poder Judicial.

Elección del CGPJ

 

De lo expuesto hasta ahora se comprende la enorme influencia del poder legislativo sobre el judicial en la democracia española, si además tenemos en cuenta que nuestro sistema democrático tiende al fortalecimiento no sólo de las mayorías políticas, sino de los propios partidos políticos frente a la independencia de los diputados y senadores a la hora de ejercer su voto, la dependencia del poder judicial queda agravada. Más adelante, abordaremos las propuestas para desactivar tanto esa tendencia al favorecimiento de los grandes partidos, como a la independencia de los propios diputados, nuestras propuestas de cambio y reforma están inevitablemente entrelazadas para constituir un nuevo sistema completamente renovado. Por ahora nos vamos a centrar exclusivamente en las iniciativas legislativas para profundizar en la división de poderes.

Propuestas para el CGPJ:

Respecto al CGPJ, creemos necesario modificar los mecanismos de constitución de dicho Consejo, de manera que el Congreso y el Senado reduzcan al mínimo la influencia sobre la designación de sus miembros. Proponemos que se atribuya exclusivamente a los magistrados la elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, entre candidatos que fueran en su mayoría magistrados, con adición de una minoría de juristas de reconocido prestigio; y que, a su vez, se atribuya al Parlamento la facultad de vetar por mayoría absoluta a miembros electos del Consejo General, que en su caso serían reemplazados por suplentes predeterminados.

Propuestas para el Tribunal Constitucional

En este caso, proponemos que la designación de los miembros del TC permanezca tal y como lo regula nuestra Constitución, pero creemos deseable y necesario establecer un sistema de contrapesos entre los poderes otorgando al CGPJ el derecho a veto tando sobre los candidatos propuestos por el ejecutivo (gobierno) como sobre los propuestos por el legislativo (Congreso y Senado).

Recordemos que el Tribunal Constitucional tiene competencias tan importantes como controlar la constitucionalidad de las leyes, resolver conflictos entre órganos constitucionales o resolver los recursos de amparo por la vulneración de los derechos y libertades fundamentales. Asegurar la independencia de este órgano redundaría en un aumento de la calidad de nuestra democracia.

Propuestas para el Fiscal General del Estado:

El Poder Judicial no es enteramente independiente, entre otras cosas, porque el gobierno se reserva el nombramiento de la cúspide jerárquica de la Fiscalía, el Fiscal General del Estado, y mantiene a los fiscales fuera del alcance de la autoridad del Consejo General del Poder Judicial. Proponemos integrar a los fiscales en el ámbito de la magistratura, con su propia normativa interna, y atribuir al Consejo General el nombramiento del Fiscal General.

De los fiscales depende no sólo perseguir los delitos, sino también no perseguirlos. La lucha contra la corrupción resultará mucho más efectiva con estos cambios propuestos, evitando que los gobiernos se aprovechen de esta situación anómala de la fiscalía.

Propuestas respecto a la Policía Judicial:

La independencia del poder judicial se ve afectada también por carecer de una policía judicial propia. EL CGPJ tiene a sus órdenes funcionalmente a agentes de las distintas policías existentes, pero éstos dependen orgánicamente de los poderes ejecutivos estatales o autonómicos, lo cual deja en manos de dichos organismos la designación de los integrantes de dicha policía, lo cual facilita el entorpecimiento de las investigaciones.

Proponemos la creación de una policía judicial enteramente dependiente del CGPJ.

Estas medidas son sólo una de las patas sobre las que pretendemos sustentar nuestras reformas democráticas en aras de sanear un sistema político afectado de manera profunda por la enfermedad crónica de la corrupción,el nepotismo y la politocracia. En el próximo capítulo hablaremos de las mejoras posibles en nuestro sistema electoral, con medidas tan sencilla como las listas abiertas, o la sustitución del la ley d´Hont por otras medidas más precisas para el reparto de los escaños.